Nuestra Bendita Madre del Socorro ya preside el Altar Mayor de San Pedro Mártir dispuesta para la celebración del Solemne Triduo en su honor durante los días 30, 31 de enero y 1 de febrero.

Para los cultos en su honor, la Virgen del Socorro viste el terno de salida del Viernes Santo, bordado en oro sobre terciopelo morado, una de las piezas más reconocibles de su ajuar y estrechamente ligada a su iconografía penitencial.
La cintura se ciñe con un cíngulo realizado a partir de antiguos tejidos y galones, rematado con agremanes y flecos de canutillo que aportan riqueza sin romper la sobriedad del conjunto.
El tocado y el pañuelo, de encaje de Bruselas del siglo XIX dispuesto a tablas, enmarcan su rostro con delicadeza y recogimiento.

Las manos se presentan con puñetas de tul bordado, acompañadas de un rosario de azabache y como elemento devocional porta una réplica del Corazón de los Enfermos. Completan la vestimenta diversas joyas de su tesoro, dispuestas con mesura y respeto al carácter propio de estos cultos.

Desde la Venerable Archicofradía se invita a todos los hermanos y fieles a participar en estos días de culto y oración en torno a su titular mariana.





